La red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires vuelve a ser el epicentro de un fuerte conflicto laboral. La Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) determinó un paro total en la Línea A a partir de las 19:00 horas y hasta el cierre del servicio. Como antesala de la protesta, de 18:00 a 19:00 horas se llevará a cabo una apertura de molinetes en las cabeceras de Plaza de Mayo y San Pedrito.
El resto de las líneas (B, C, D, E y H) junto al Premetro funcionarán con normalidad. No obstante, la Línea D mantendrá un servicio especial extendido hasta la 1:30 de la madrugada para absorber el flujo de pasajeros debido al partido de despedida de Lionel Messi en el Monumental.
El origen del conflicto: cruces por los descuentos salariales
La medida de fuerza, calificada por el gremio como una «acción de autodefensa», estalló a raíz de descuentos en los haberes de las últimas liquidaciones.
La postura gremial: Los secretarios sindicales Néstor Segovia y Virginia Bouvet denunciaron penalmente que la empresa concesionaria aplicó retenciones «indebidas e ilegales» a empleados que registraron presentismo completo durante todo el mes. Desde la conducción de los Metrodelegados en TN afirmaron que la actitud empresarial «rompe la paz social».
La respuesta de Emova: Mediante comunicados corporativos, la firma prestataria del servicio ratificó que las deducciones salariales corresponden de forma estricta a jornadas no trabajadas conforme a los controles de asistencia vigentes. Emova detalló en Infobae que el reclamo alcanza únicamente a unos 20 empleados (menos del 0,5% de los 4.700 que integran la planta) y acusó al sindicato de politizar la situación en el marco de sus internas electorales.
Impacto en el transporte porteño
Se estima que la medida afectará de forma directa a unos 150.000 usuarios diarios que transitan por las 18 estaciones del corredor subterráneo que conecta el centro porteño con el barrio de Flores de manera regular.
Las autoridades viales anticipan complicaciones de tránsito sobre las avenidas Rivadavia y De Mayo debido a la fuerte transferencia de pasajeros hacia las paradas de colectivos y plataformas de taxis durante la hora pico del regreso. Pese a que se mantuvieron conversaciones de última hora en la Secretaría de Trabajo porteña, las negociaciones no prosperaron para desactivar la interrupción.
